Nuevo artículo: Principios mentales

tulibrodelavida_articulos_principios_mentalesNuestros pensamientos determinan nuestra realidad, porque nuestras creencias son lo que creemos que es esa realidad. Con otras creencias, vemos las cosas de otra manera, pensamos otros pensamientos, decimos otras palabras, tenemos otras conductas y por lo tanto, tenemos otra realidad. Luego ni las creencias ni los pensamientos son verdad.

En la pirámide de niveles neurológicos, las creencias se sitúan muy cerca de la identidad, por eso creemos que son verdad y por eso es tan difícil cambiarlas. Pero no es imposible. En las consultas utilizamos herramientas de Coaching y PNL específicas para esto, pero te explico unos principios mentales básicos para que tengas en cuenta la naturaleza de los pensamientos y lo apliques en tu transformación. Este artículo ya sé que me va a salir un poco largo, trataré de acortarlo, pero quiero que sea útil y  sirva como herramienta para quien esté interesado.

Lo voy a repetir: las creencias no son verdad, es lo que nosotros creemos que es verdad, la parcelación que hemos hecho de la realidad, pero no son verdad, es sólo un programa que se nos instaló de pequeños. Normalmente, la mayoría de las creencias se instalan en la infancia, hasta los 5-6 años. No tenemos filtro, se nos educa y enseña una serie de cosas, las experiencias nos instalan otras, la cultura en la que nacemos otras y nos fiamos de las personas importantes para nosotros de pequeños. Pero una creencia, como un pensamiento, no tiene la cualidad por sí misma de tener la verdad. La Verdad es otra cosa, todo lo que nuestra mente genera desde las creencias son sólo pensamientos y opiniones (ahí se junta con el sistema límbico).

Así que si tienes alguna creencia limitante de cualquier tipo, sólo puedes tener los pensamientos que ese patrón genera, luego estás muy limitado en cuanto opciones de pensamiento. Que tú creas que eres tonto porque te lo dijeron muchas veces de pequeño, es sólo una opción. ¿Y si fueras listo?

Cuidado con los insultos “sin carga”, “cariñosos” y con los “pero si no lo digo de verdad” porque el inconsciente no tiene humor, no entiende de ironías. Si se dice un insulto, es un insulto: “tonto” tiene un peso y un significado para el inconsciente de la otra persona. Entendedlo: no es amor insultar «cariñosamente«. Mucha gente esconde de su miedo a expresar cariño detrás de los insultos. Y si se repite lo suficiente, se instala. Además las creencias siempre van a buscar la forma de tener razón, con lo que te demostrarás a ti mismo de mil maneras diferentes, lo tonto que eres. lo poco que vales, que no mereces, que no puedes, que no eres suficiente….

Las creencias se instalan por repetición o por impacto emocional. No tienes por qué cambiar la que tienes, basta con instalar una nueva y dejar de usar la anterior. Por ejemplo: si tienes la creencia de que eres tonto, siguiendo con el mismo ejemplo, busca la creencia que lejos de limitarte, te impulsaría y generaría nuevos pensamientos: “soy capaz”, por ejemplo. Ahora, busca ejemplos en tu vida en los que fuiste capaz de hacer, decir, crear algo, por pequeño que sea. Escríbelo, que si no todo es un poco etéreo. Busca al menos 5 hechos objetivos (no pensamientos, no deseos, no nada que no se pueda comprobar), que demuestren que has sido capaz en tu vida. Y ahora mira esa lista. Ya has traído al consciente la posibilidad de un nuevo patrón de pensamiento que además está basado en hechos irrefutables. Ya hemos dicho que las creencias no son verdad, por lo tanto, ¿a cuál quieres creer a partir de ahora?, ¿qué más puedes hacer que te siga demostrando que eres capaz?, ¿qué harías si fueras capaz?, ¿qué pensamientos nuevos surgen de ese “soy capaz”?, ¿qué energía tiene esos pensamientos?, ¿te sientes mejor siendo capaz?….. La vieja creencia va a seguir lanzando sus pensamientos hasta que dejes de usarla, y aquí van los principios que tienes que tener en cuenta para lidiar con esos pensamientos.

 

1- PRINCIPIO DE SUSTITUCIÓN

La única manera de librarse de un pensamiento es sustituirlo por otro. La mente no puede tener 2 pensamientos a la vez, va de uno a otro. En el mundo físico, si tienes una piedra, puedes abrir la mano, soltarla y dejarás de tenerla. En el mundo mental no puedes “soltar” un pensamiento. Con el Mindfulness se aprende a observarlo y dejarlo pasar, pero si no tienes experiencia en meditar, usa la sustitución, no luches contra los pensamientos. Piensa en un perro. ¿Lo tienes? Ahora deja de pensar en el perro. No se puede. Pero si te digo: piensa en un gato ya no puedes tener al perro en la cabeza. Has sustituido. Coge un pensamiento mantra que corresponda a la nueva creencia y cada vez que te venga un pensamiento de la limitante, cosa que no vas a poder evitar al principio, te obligas a pensar en el otro.

 

2 – PRINCIPIO DE RELAJACIÓN

De nuevo la ley física y mental son opuestas. Si tienes que coger un peso, haces un esfuerzo. Si aumenta ese peso, aumentas el esfuerzo. Pero en la mente eso es al contrario. Cuanto más esfuerzo se hace, menos resultados se obtienen. En la mente el esfuerzo es presión y tensión. Seguro que te ha pasado que querías acordarte de un nombre y lo tenías “en la punta de la lengua” pero por más que querías recordar, no te venía nada. Te pones a hacer otra cosa y de repente el nombre aparece en tu cabeza. La mente funciona mejor relajada, con presión se bloquea. Por eso mucha gente en un examen o en una prueba se queda en blanco. La mente en calma es más fuerte.

 

3 – PRINCIOS DE LOS DOS FACTORES

Por un lado está el pensamiento y por otro lado está el sentimiento. Está demostrado que la gran mayoría de decisiones, si no todas, que tomamos, no se hacen con el pensamiento, sino con el sentimiento. Es este último el que da alas al pensamiento. Si sientes confianza por una idea, tratarás de llevarla a cabo como sea. Si no crees en ella, no harás el esfuerzo. Une la sensación a tu pensamiento y a tu nueva creencia. Siente quién eres con ella, qué cosas podrás hacer, quién serás cuando la tengas. Siéntelo y estarás uniendo el impacto emocional a la repetición, con lo que se instalará antes. Si no me crees, observa cómo te sientes cada vez que te viene un pensamiento de la vieja creencia. ¿Ves? A tus pensamientos va unido un estado emocional poderosísimo. Ahora que sabes que están los dos factores, une la emoción a tu pensamiento nuevo.

 

4 – PRINCIPIO DE LA PRÁCTICA

Como en todo, a la maestría se llega por la práctica. El primer día no te vas a acordar de hacer las sustituciones, estar relajado mentalmente, unirle la emoción y hacerlo muchas veces…. Todo esto lo tienes que interiorizar, a base de repeticiones, así de fácil. A nuestro cerebro le encantan los programas automáticos, no tiene ningún problema en introducir otro o en meter una nueva creencia, a él le da igual. Utiliza todos los trucos que necesites para recordar que estás haciendo un “tratamiento” mental. Por si te sirve, yo pongo post-it por toda la casa, en la pantalla del ordenador, a veces he usado un gong en el móvil que sonaba cada hora, me he puesto anillos o pulseras como “recordadores”……

 

5 – PRINCIPIO DE LO QUE SE MANTIENE EN LA MENTE, CRECE

Esto es básico: tu atención es energía. Para no extenderme, te remito a otro artículo con este tema pero la idea es que hacemos montañas de granos de arena. Cuando tenemos un pensamiento y le hacemos caso, nos vienen más sobre ese tema, y recuerdos, y emociones porque están asociadas, y nos enfadamos, y entonces nos vienen más pensamientos y hasta hablamos solos en una conversación ficticia con esa persona…. Y nada de eso nos lleva a ningún sitio, pero hemos alimentado la hoguera atendiendo a los pensamientos que llegan. A lo que permitamos tomar el control de nuestra mente, toma el control de nuestra vida. Es una decisión ¿dónde quieres poner tu atención?

 

Utiliza lo que ahora sabes sobre la naturaleza de los pensamientos para cambiar las creencias. Es posible hacerlo. El cerebro es plástico hasta que te mueres, permite ser cambiado, ser transformado. No te conformes con seguir pensando lo que te hace daño. Aspira a ser tu mejor versión con los mejores pensamientos posibles. Tu realidad la vives tú y la vas a interpretar tú a través del color de los cristales con los que miras. Pero también la vas a modelar tú. Busca apoyo si no puedes solo, lee los libros que pueden ayudarte y darte el conocimiento que no tienes ahora, hay miles de videos en internet, ahora mismo tienes acceso a todas las posibilidades que puedas necesitar para hacerlo. No te resignes a vivir en una realidad que te limita, sólo por culpa de tus pensamientos. Desapégate de ellos, no les sirvas, no les seas fiel, no seas su criado porque no tienen que ser tu dueño.

Cambia tu mente y cambiarás tu mundo.

“LA MENTE, ASÍ COMO LOS METALES Y LOS ELEMENTOS, PUEDE TRANSMUTARSE DE GRADO EN GRADO, DE CONDICIÓN EN CONDICIÓN, DE POLO A POLO, DE VIBRACIÓN EN VIBRACIÓN.”

El Kybalión

 

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